Problema
Gran parte del daño es resultado de una combinación de malos tratos que hacen que el cabello luzca opaco y sin vida. El cabello dañado es difícil de controlar y carece de brillo.
La mayor parte del daño es resultado de la acción de los agentes químicos (empleados en la decoloración y tintura), el calor (de los secadores de cabello y otros aparatos con calor) y la exposición excesiva a los agresores ambientales
SoluciÓn
La protección es la mejor manera de combatir el daño. En otras palabras, en primer lugar intenta evitar el daño.
No maltrates tu cabello. El cepillado, peinado y modelado frecuentes producen daño. Trata a tu cabello delicadamente (especialmente cuando está húmedo) y usa un peine de dientes anchos para desenredarlo.
Usa abundante acondicionador regularmente. Los ingredientes de los Acondicionadores Repair & Renew actúan para suavizar las capas exteriores de la cutícula, disminuir la fricción y aumentar el grado de humectación
No apliques calor excesivo. Los aparatos que producen calor, como los secadores de cabello y otros aparatos para el modelado, pueden hacer que el cabello pierda su hidratación natural y se debilite. Mantén el secador a una distancia de entre 4 y 6 pulgadas del cabello y muévelo todo el tiempo.







